Te escribo sin razón aparente, desde mi cuarto, oscuro, secreto, ¿Cómo estas?, ¿Acaso ya sabías que buscaba tu figura?, mientras caminaba y deambulaba, mientras escribía y pensaba: ¿Acaso tu?, ¿acaso yo? A veces creo que esperas que te hable, que te diga hola y mientras toco tu mano y te miro a los ojos, se traduzca el velo que cubre nuestros ojos, nuestros sueños, lo veo en tus ojos, en los míos, frente al espejo, pero es más fuerte el vacio, la soledad en la que viven nuestras almas, esa unidad que se reconoce a si misma pero que difícilmente podría llegar a reconocer, sentir, valorar y querer a otra, a la tuya, a la ajena, en fin, estamos solos, pero a veces, solo a veces, tus ojos se juntan con los míos, en una fracción de tiempo donde descubro tus secretos y revelo los míos, para luego dejar nuestras miradas perdidas, vacías, sin contacto.
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1 comentario:
Linda carta y tu sentir.
Saludos desde BLA,BLA,BLA,qvoyhacersinel
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